Clemente, una voltereta estremecedora

Tras un derroche de entrega, el torero fue cogido al final de la faena al quinto toro y presenta una luxación del codo izquierdo; oscura imagen de Uceda Leal y Pablo Aguado ante una corrida mansa, áspera y descastada de Juan Pedro Domecq  

El diestro francés Clemente hizo lo más sobresaliente de la tarde y su entrega le costó una estremecedora voltereta que lo mandó a la enfermería. Por fortuna, la cogida ha quedado en una luxación de codo en lugar de la cornada que se presumió en el ruedo a tenor de la aparatosidad del percance. Fue una pena, no obstante, y no solo por el accidente, sino porque estaba al final de un trasteo muy meritorio a un toro con malas pulgas, áspero e incierto de Juan Pedro Domecq.

Después de que no consiguiera atraer la atención de los tendidos en su primero, con el que demostró oficio y buen gusto, pero su toreo no transmitió más allá de fríos pases carentes de hondura, salió a por todas en el quinto, a sabiendas de que era una oportunidad para seguir en la agenda de los empresarios venteños. Lo recibió de rodillas frente a puerta de toriles y el animal lo puso en apuros porque se volvió con violencia y a punto estuvo de engancharlo antes de que recobrara la verticalidad. Brindó la faena de muleta al respetable y citó por estatuarios ceñidos, en una clara demostración de que necesitaba dar un golpe en la mesa. Y así fue. Asentó las zapatillas en la arena, buscó los terrenos adecuados y se dispuso a explicar que es un torero con el que hay que contar porque tiene valor y buen gusto. Tiró de la embestida de su nada fácil oponente y trazó varias tandas de redondos muy meritorios. Después, tomó la zurda y de nuevo dijo ser valiente y entregado, pero cuando ya tenía ganado a los tendidos, parece que alguien le recriminó su colocación; el torero le perdió la cara al toro y fue en ese momento cuando lo volteó aparatosamente y lo dejó conmocionado en el ruedo.

No pudo culminar su faena, pero Clemente ha vuelto a dejar un buen sabor de boca en esta plaza, como hizo en la feria del año pasado, y ojalá la disposición de hoy le sirva para contratos futuros ante toros con más posibilidades. Antes de la voltereta, también hizo sus pinitos con el capote en dos quites en los toros de Uceda, uno por chicuelinas y el otro por tafalleras.

Muy pocas opciones ha ofrecido la corrida de Juan Pedro Domecq, desigual de presentación, de feas hechuras, muy desordenada en varas, y áspera y de corto recorrido, en líneas generales, en el tercio final.

Ha dado la impresión de que esta ha sido la corrida mala de Juan Pedro, pues ya lidió el pasado día 28, y aquellos toros propiciaron que Diego Urdiales cortara dos orejas y saliera por la Puerta Grande y otro trofeo Roca Rey. Esta de hoy no parecía hermana de aquella, y el cartel era de menor fuste. Sabrá Juan Pedro lo que tiene en el campo…

Pues con estos toros han naufragado, y de qué manera, los otros integrantes del cartel: Uceda Leal y Pablo Aguado.

Ha quedado claro que no tuvieron toros de triunfo gordo, pero a los dos se les debe exigir otra actitud, una mejor disposición, y a ambos se les supone un sobrado conocimiento del oficio.

Pues Uceda se mostró desconfiado y muy conformista con su primero, sin apostar un solo alamar, desconocido o quizá cansado, pero sin mucho ánimo en apariencia. Brindó al público la muerte del cuarto y tampoco consiguió mandar lo mínimo indispensable para responder al gesto.

Y más preocupante es el momento de Pablo Aguado. Un garboso quite por chicuelinas en el tercero es lo único que ha dejado en el recuerdo. Todo lo demás ha sido una amalgama de falta de ideas y de mando, de nula entrega, de estar a merced de sus toros, convencido, quizá, de que no era capaz de obtener algún rendimiento. Y así ha sido. Ha dejado una mala imagen y con toda la razón fue pitado tras la muerte del tercer toro, lo que debe ser muy grave porque en esta plaza solo se pita a los picadores que yerran y a los presidentes.

Domecq / Uceda, Clemente, Aguado

Toros de Juan Pedro Domecq —el segundo, devuelto por inválido—, justos de presencia, y desiguales y feos de hechuras, mansos, sosos, descastados y nobles. Sobrero, de Montalvo, bien presentado, manso, encastado y con poca clase.

Uceda Leal: media atravesada y tres descabellos (silencio); media estocada (silencio).

Clemente: estocada desprendida (silencio); cogido al final de la faena del quinto. Gran ovación tras el arrastre del toro que mató Uceda de una estocada casi entera y cinco descabellos antes de que el animal se echara. Según el parte médico, no sufre cornada, sino una luxación del codo izquierdo, pendiente de estudio radiológico.

Pablo Aguado: dos pinchazos, media muy baja y dos descabellos (pitos); estocada atravesada (silencio).

Plaza de toros de Las Ventas. 5 de junio. Vigésimo quinto festejo de la Feria de San Isidro. Lleno de «no hay billetes» (22.964 espectadores, según la empresa).

 Feed MRSS-S Noticias

Un momento de la voltereta que sufrió el diestro Clemente durante la faena de muleta al quinto toro.

El diestro francés Clemente hizo lo más sobresaliente de la tarde y su entrega le costó una estremecedora voltereta que lo mandó a la enfermería. Por fortuna, la cogida ha quedado en una luxación de codo en lugar de la cornada que se presumió en el ruedo a tenor de la aparatosidad del percance. Fue una pena, no obstante, y no solo por el accidente, sino porque estaba al final de un trasteo muy meritorio a un toro con malas pulgas, áspero e incierto de Juan Pedro Domecq.

Seguir leyendo

Domecq / Uceda, Clemente, Aguado

Toros de Juan Pedro Domecq —el segundo, devuelto por inválido—, justos de presencia, y desiguales y feos de hechuras, mansos, sosos, descastados y nobles. Sobrero, de Montalvo, bien presentado, manso, encastado y con poca clase.

Uceda Leal: media atravesada y tres descabellos (silencio); media estocada (silencio).

Clemente: estocada desprendida (silencio); cogido al final de la faena del quinto. Gran ovación tras el arrastre del toro que mató Uceda de una estocada casi entera y cinco descabellos antes de que el animal se echara. Según el parte médico, no sufre cornada, sino una luxación del codo izquierdo, pendiente de estudio radiológico.

Pablo Aguado: dos pinchazos, media muy baja y dos descabellos (pitos); estocada atravesada (silencio).

Plaza de toros de Las Ventas. 5 de junio. Vigésimo quinto festejo de la Feria de San Isidro. Lleno de «no hay billetes» (22.964 espectadores, según la empresa).

 

Noticias de Interés