Enrique Díaz Álvarez: “La tolerancia nació para encarar el fanatismo y hoy se asemeja más a la indolencia”
La secuencia podría ser la siguiente: los ojos ven, en tiempo real y desde el teléfono móvil, el despliegue de brutalidad de un Gobierno autoritario en cualquier parte del globo. El cuerpo se descompone por la repulsión. La mente se activa y busca la forma de responder mediante la acción. Hay un enorme potencial político en la náusea, en sentir el estómago revolverse hasta la incomodidad, defiende el escritor Enrique Díaz Álvarez, que explora en su nuevo ensayo, Lo intolerable (Anagrama), la fórmula para salir de la pasividad con la que la ciudadanía asiste a una barbarie cada vez más…












