En este rectángulo todo es posible:/ caben todos los miembros de tu familia,/ diez años de recuerdos esenciales;/ completos, en máxima definición,/ los primeros pasos de tu hija.
La entrada Pretérito imperfecto se publicó primero en Periódico de Poesía. En este rectángulo todo es posible:/ caben todos los miembros de tu familia,/ diez años de recuerdos esenciales;/ completos, en máxima definición,/ los primeros pasos de tu hija.
La entrada Pretérito imperfecto se publicó primero en Periódico de Poesía.
Celda
En este rectángulo todo es posible:
caben todos los miembros de tu familia,
diez años de recuerdos esenciales;
completos, en máxima definición,
los primeros pasos de tu hija.
En estos cuatro muros entran todas tus angustias:
aquí documentas tus trayectos,
tus cuentas a favor y en contra,
los once jugadores de tu equipo,
sus adversarios y los tuyos,
tus prisas bien sentadas, tus tristezas,
tu ansiedad acumulada.
—Mamá, ¿cuándo haremos hot cakes de nuevo?
Pregunta la niña que, detrás tuyo,
por un breve momento,
levanta la mirada de su espera.
Retórica, la madre replica, perentoria:
—¿Acaso nos ganamos ya el derecho a la experiencia?
Abatida, la niña agacha la cabeza
y domina, desde sus pulgares,
con una libertad sin precedentes,
el plano cartesiano de su celda.
Pretérito imperfecto
Cuando te viera por primera vez,
lenta, sigilosa, cuidadosamente,
iba a acercarme a ti,
como, curioso, se aproxima un gato
a otro gato desconfiado.
También con lentitud iba a tocarte
(como se toca un instrumento musical recién nacido),
a descifrar con prudencia tu sonrisa,
a desnudar de ruidos, con el reverso de mis yemas,
el lóbulo de tus orejas.
Te iba a pedir que musitaras buenos días,
iba a tañer en tu garganta la oscilación de la mañana.
Se iba a tratar de arrinconar el tiempo,
de estrechar la distancia con pequeñas cortesías.
Y, en esa carretera que conduce hasta tu casa,
con la tarde coloreada por tu voz durante horas,
cerrar, despacio, el abismo entre las manos.
Iba a ser perfecto.
Pero —con razón así lo nombraron los gramáticos—
iba es pretérito imperfecto.
Ya cerca, apuro el paso, me apresuro.
Tranquila, silenciosa, con cuidado,
te alejas,
como se aparta un gato herido
de un gato desconfiado.

José Saed Ayub
Ciudad de México, 1983. Poeta y traductor. Filólogo clásico por la UNAM. Es, además, maestro en Estudios de Literatura Mexicana, candidato a doctor en Humanidades por la Universidad de Guadalajara y profesor universitario desde 2009.
Inéditos archivos • Periódico de Poesía















