Jacob Mchangama ha escrito una historia del desarrollo y de los ataques a la libertad de expresión, algo que “nunca se pierde ni conquista del todo”. A lo largo de los siglos, los poderosos han empleado argumentos muy parecidos para defender las restricciones a la libertad de lo que se escribe, dice y publica: las acusaciones de mentira y amenaza a la estabilidad.
Jacob Mchangama ha escrito una historia del desarrollo y de los ataques a la libertad de expresión, algo que “nunca se pierde ni conquista del todo”. A lo largo de los siglos, los poderosos han empleado argumentos muy parecidos para defender las restricciones a la libertad de lo que se escribe, dice y publica: las acusaciones de mentira y amenaza a la estabilidad. Seguir leyendo
Jacob Mchangama ha escrito una historia del desarrollo y de los ataques a la libertad de expresión, algo que “nunca se pierde ni conquista del todo”. A lo largo de los siglos, los poderosos han empleado argumentos muy parecidos para defender las restricciones a la libertad de lo que se escribe, dice y publica: las acusaciones de mentira y amenaza a la estabilidad.
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