La primera intérprete irlandesa en lograr la estatuilla de Hollywood apareció en películas como ‘Solo en casa 2’, ‘Tiempo de matar’ o ‘El prado’
La actriz irlandesa Brenda Fricker, la primera intérprete de su país en ganar el premio Oscar, falleció el jueves por la noche a los 81 años en su Dublín natal. Según su agente, llevaba un tiempo con mala salud. “Jamás volveremos a ver a alguien como ella, y el mundo es un lugar peor sin ella. Fue un honor conocerla, quererla y trabajar con ella, y siempre tendrá un lugar especial en mi corazón y en el de muchísimos fans del cine y la televisión de todo el mundo”, asegura en un comunicado su representante, Phil Belfield.
Fricker logró la fama al encarnar a la señora Brown, la madre de Christy Brown, el artista con parálisis cerebral al que dio vida Daniel Day-Lewis, en Mi pie izquierdo, de Jim Sheridan. Tanto Friker como Day-Lewis obtuvieron sendas estatuillas de Hollywood en 1990, y firmaron la paz tras un rodaje complicado por culpa de las obsesiones de Day-Lewis. En The Guardian el año pasado la irlandesa contaba sobre su compañero: “Le tengo cariño. Un buen hombre, con una moral intachable. Pero es un actor de método de mierda. O sea, todos tenemos nuestro método. No me importa que haya otro actor de método, pero si interfieren con mi pequeño método, que se vayan a la mierda”.
Friker trabajó durante más de seis décadas en la interpretación. Nacida en Dublín, vivió unas infancias y adolescencias dolorosas: cuando era adolescente, un accidente automovilístico la dejó fuera de servicio durante casi dos años; más tarde sufrió un caso de tuberculosis y le extirparon un riñón. En sus memorias, detalló que fue agredida por su madre y manipulada por un profesor de 30 años cuando ella tenía 8; que se intentó suicidar 23 veces en aquella época, y que fue violada en una fiesta a los 17 años: “Este incidente, más que ningún otro, me cambió. Estaba destrozada, y así seguiría”. En ese libro también señala que sufrió una segunda violación por un actor durante los primeros años de su carrera.
Antes de convertirse en actriz, Fricker fue asistente del responsable de arte de The Irish Times, donde también había trabajado su padre, con la esperanza de ser reportera. Pero a los 19 años, se convirtió en actriz “por casualidad”. Apareció sin acreditar en Servidumbre humana (1965) y, ya con su nombre, en la primera telenovela irlandesa, Tolka Row.
Así comenzó su larga carrera televisiva, que se basó en sus apariciones en dos famosos culebrones, Coronation Street, aquí salió poco, y Casualty, donde sí estuvo años, junto a otras series. Solo Mi pie izquierdo y la siguiente El prado, en la que no habla durante el primer tercio del metraje, la rescataron para el cine. Al recoger la estatuilla recordó y le dedicó el premio a la mujer que encarnó en pantalla: “Creo que cualquiera que dé a luz veintidós veces se merece uno de estos premios”.
Sabía lo que decía. Fricker estuvo casada con el director Barry Davis durante 15 años, hasta que se divorciaron en 1988. En esos años se quedó embarazada seis veces y todos los embarazos terminaron en aborto espontáneo. Davis murió a causa del alcoholismo que había acabado con su matrimonio en 1990, justo cuando la pareja se había reconciliado.
Entre su casi centenar de trabajos en cine y televisión, el público la recordará como la señora de las palomas en Solo en casa 2: perdido en Nueva York; la madre paranoica de Mike Myers en Una novia sin igual; a la cuidadora de un hogar de acogida en Ángeles y a la cocinera de Albert Nobbs. También trabajo en Un hombre sin importancia, Verónica Guerin. Buscando la verdad, Moll Flanders, Tiempo de matar, Tara Road, Cerrando el círculo o Resurrection Man.
En 2024, Fricker protagonizó el primer drama de ficción del documentalista Tadhg O’Sullivan, The Swallow, en el que encarnó a una anciana sin nombre que reflexiona sobre su vida. Solo aparecía ella y fue su último trabajo.
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La actriz irlandesa Brenda Fricker, la primera intérprete de su país en ganar el premio Oscar, falleció el jueves por la noche a los 81 años en su Dublín natal. Según su agente, llevaba un tiempo con mala salud. “Jamás volveremos a ver a alguien como ella, y el mundo es un lugar peor sin ella. Fue un honor conocerla, quererla y trabajar con ella, y siempre tendrá un lugar especial en mi corazón y en el de muchísimos fans del cine y la televisión de todo el mundo”, asegura en un comunicado su representante, Phil Belfield.












