El premio literario Goncourt excluye a Thelyson Orelien por sospechas de utilizar la IA

La IA ha aterrizado definitivamente en el debate sobre sus usos en la literatura. Lo ha hecho de golpe, en plena rentrée literaria francesa y a cuenta de una de las obras que habían causado sensación este septiembre. C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del canadiense Thélyson Orélien, una obra que aspiraba a todos los premios de este otoño, ha sido señalada por un posible uso de dicha tecnología en su proceso de construcción. Y ahora se ha destapado la caja de los truenos.

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 La IA ha aterrizado definitivamente en el debate sobre sus usos en la literatura. Lo ha hecho de golpe, en plena rentrée literaria francesa y a cuenta de una de las obras que habían causado sensación este septiembre. C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del canadiense Thélyson Orélien, una obra que aspiraba a todos los premios de este otoño, ha sido señalada por un posible uso de dicha tecnología en su proceso de construcción. Y ahora se ha destapado la caja de los truenos. Seguir leyendo  

La IA ha aterrizado definitivamente en el debate sobre sus usos en la literatura. Lo ha hecho de golpe, en plena rentrée literaria francesa y a cuenta de una de las obras que habían causado sensación este septiembre. C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del canadiense Thélyson Orélien, una obra que aspiraba a todos los premios de este otoño, ha sido señalada por un posible uso de dicha tecnología en su proceso de construcción. Y ahora se ha destapado la caja de los truenos.

La Academia Goncourt, que entrega el premio homónimo considerado el más prestigioso de las letras en francés, anunció este viernes la exclusión del haitiano-canadiense de su lista inicial de 16 nominados, tras surgir acusaciones de plagio y de uso de la inteligencia artificial (IA) en su novela.

La acusación fue publicada el lunes en la red X por el usuario Balance ton Claude. Se trata de una cuenta con muy pocos seguidores que afirma haber sometido fragmentos de C’était ça ou mourir (que se puede traducir por Era eso o morir) a un detector de IA llamado Pangram. “Probamos varios pasajes, en distintos lugares del manuscrito, y casi siempre obtuvimos el mismo resultado: 100% IA”, escribe el usuario, acompañando sus afirmaciones con fotografías. Luego, contrastaron su investigación con textos anteriores del mismo autor en los que el mismo detector no encontraba rastro de la tecnología.

Pangram está considerado uno de los detectores de IA más fiables del mercado. Su fiabilidad fue evaluada mediante un estudio científico realizado en junio pasado, en el que se sometieron a la herramienta 160 textos académicos redactados por seres humanos. Pangram los identificó como textos humanos en el 100% de los casos. Posteriormente, se le presentaron 40 textos generados íntegramente por ChatGPT. Pangram detectó la presencia de IA en 39 de ellos.

C’était ça ou mourir sigue a un profesor de Historia que huye de su pueblo haitiano, cerca de Puerto Príncipe, para dirigirse a Canadá. Un viaje a través de 12 países que permite al protagonista encontrarse con sus “hermanos humanos” arrojados a los caminos. Acaba de recibir el Premio de Novela Fnac 2026 y figuraba en las primeras listas de los premios Goncourt y Renaudot.

En un comunicado, la institución, que hasta ahora había optado por la prudencia, señaló que la decisión de suprimir de la selección del libro se adoptó por “la voluntad de preservar la integridad del premio Goncourt y la de la Academia, cuyo papel central consiste en promover y coronar la literatura escrita por mujeres y hombres”.

La novela publicada por la editorial Grasset, que ha sido un éxito de ventas en Francia y Canadá, “es con toda probabilidad en gran medida el producto de una inteligencia artificial”, de acuerdo al “resultado convergente de varios análisis de investigadores y periodistas de confianza”. “Se trata de enviar un mensaje claro” a los participantes, subraya el texto, “un mensaje que afirma que no respaldamos ni respaldaremos de una u otra forma la creación de textos generados con la ayuda de la IA”.

El Goncourt se entrega cada año desde 1903 y su ganador es elegido por los diez miembros de la academia homónima, creada por el escritor decimonónico francés Edmond de Goncourt. El premio, que por su prestigio y popularidad asegura a sus ganadores tiradas millonarias y traducciones a decenas de lenguas, tiene una dotación económica meramente simbólica, ya que el ganador recibe un cheque por valor de solo diez euros.

Entre los ganadores del Goncourt figuran algunos de los grandes nombres de las letras francesas desde hace más de un siglo, desde Marcel Proust a Pierre Lemaitre pasando por Aamin Maalouf, Marguerite Duras o Simone de Beauvoir.

La polémica alrededor del libro de Orélien abre el debate sobre los límites de la aplicación de la IA en los procesos e construcción literaria y las ganas de los lectores de consumir obras que han estado deliberadamente creadas con la ayuda de estos sistemas. Cuando la premio Nobel Olga Tokarczuk confesó que la utiliza para investigar o incluso testear estructuras, el mundo literario entró en convulsión y ya no dejó de plantear este debate. Ahora, cada vez que un relato relativamente comercial alcanza el éxito, levanta sospechas de haber sido construido con la ayuda de la IA.

 EL PAÍS

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