El pensamiento vivo de Averroes

Existe en España una ignorancia multisecular —y enciclopédica, valga el oxímoron— sobre nuestros filósofos musulmanes y judíos. Como afirmara el escritor e intelectual cordobés Juan Valera, “se diría que cuando los expulsamos los quisimos expulsar para siempre hasta borrar su memoria de entre nosotros”. Uno de estos filósofos musulmanes, quizá el más insigne, es el cordobés Averroes (1126-1197), cuya valoración intelectual ha oscilado entre la recepción entusiasta y el rechazo sectario. A él le dedica Andrés Martínez Lorca, catedrático emérito de Filosofía Medieval en la UNED, este lúcido ensayo escrito con maestría narrativa, rigor filosófico y profundo conocimiento histórico con motivo del 900º aniversario de su nacimiento.

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 Existe en España una ignorancia multisecular —y enciclopédica, valga el oxímoron— sobre nuestros filósofos musulmanes y judíos. Como afirmara el escritor e intelectual cordobés Juan Valera, “se diría que cuando los expulsamos los quisimos expulsar para siempre hasta borrar su memoria de entre nosotros”. Uno de estos filósofos musulmanes, quizá el más insigne, es el cordobés Averroes (1126-1197), cuya valoración intelectual ha oscilado entre la recepción entusiasta y el rechazo sectario. A él le dedica Andrés Martínez Lorca, catedrático emérito de Filosofía Medieval en la UNED, este lúcido ensayo escrito con maestría narrativa, rigor filosófico y profundo conocimiento histórico con motivo del 900º aniversario de su nacimiento. Seguir leyendo  

Existe en España una ignorancia multisecular —y enciclopédica, valga el oxímoron— sobre nuestros filósofos musulmanes y judíos. Como afirmara el escritor e intelectual cordobés Juan Valera, “se diría que cuando los expulsamos los quisimos expulsar para siempre hasta borrar su memoria de entre nosotros”. Uno de estos filósofos musulmanes, quizá el más insigne, es el cordobés Averroes (1126-1197), cuya valoración intelectual ha oscilado entre la recepción entusiasta y el rechazo sectario. A él le dedica Andrés Martínez Lorca, catedrático emérito de Filosofía Medieval en la UNED, este lúcido ensayo escrito con maestría narrativa, rigor filosófico y profundo conocimiento histórico con motivo del 900º aniversario de su nacimiento.

Lo sitúa en su momento histórico, en al-Ándalus del siglo XII durante el gobierno de los almohades, que lograron la simbiosis entre al-Ándalus y el islam, y analiza los tres campos en los que el pensador cordobés brilló con luz propia y sigue iluminando la oscuridad del presente: el derecho, la medicina y la filosofía. En el derecho destacó como juez mayor en Sevilla y Córdoba demostrando competencia jurídica e integridad moral. Su obra Bidaya ejerció una gran influencia en el mundo islámico.

Averroes defendió los derechos de las mujeres: su igualdad con los hombres, el rechazo de la poligamia, el derecho a ser jueces, el rechazo de la dote que las convertía en esclavas…

Martínez Lorca subraya la defensa de Averroes de los derechos de las mujeres: su igualdad con los hombres, el rechazo de la poligamia, el derecho a ser jueces, el rechazo de la dote que las convertía en esclavas, etcétera. El pensador cordobés denunció la discriminación de las mujeres y su reclusión en el espacio doméstico. Tal actitud igualitaria contrastaba con los prejuicios de la época y chocaría más tarde con la ideología discriminatoria de Tomás de Aquino, que calificaba a la mujer como “varón imperfecto”.

El segundo campo en el que trabajó fue la medicina, que ejerció como médico de Cámara. Su principal y más influyente obra en esta materia es Kulliyyat, cuya teoría médica estaba basada en el “galenismo arabizado”.

Pero donde Averroes demostró mayor competencia y originalidad es en la filosofía, hasta el punto de marcar un nuevo rumbo en el pensamiento europeo medieval y renacentista. Como principal aportación en este campo, Martínez Lorca destaca su enfoque humanista y racionalista y la centralidad que concede a Aristóteles. Averroes ubica al filósofo griego en el eje de la filosofía medieval porque la considera “la menos sujeta a dudas, la mejor adaptada y la más conforme con la realidad y la más libre de contradicciones”. La huella de Aristóteles se dejó sentir en el pensamiento de Averroes en puntos concretos, como la autonomía de la filosofía, el naturalismo de base, el racionalismo filosófico, la superioridad del tipo de vida intelectual en el plano ético y el carácter propedéutico de la lógica para el conocimiento científico. Lo que no significa sumisión servil, ya que el filósofo cordobés tenía pensamiento propio, fue más allá de Aristóteles y a veces rompió con el aristotelismo.

Martínez Lorca reconoce la importante contribución de Averroes al pensamiento medieval en la distinción entre filosofía y religiones. Las religiones se dirigen al pueblo en general y tienen como finalidad el logro de una vida virtuosa. La filosofía se dirige a una parte selecta de la sociedad y requiere argumentación, al tiempo que la considera necesaria en el islam. Se muestra respetuoso con las creencias religiosas, pero muy crítico con el dogmatismo teológico. Se aprecian aquí importantes elementos de modernidad. Averroes fue el receptor de la ética aristotélica en la Edad Media. Divide las virtudes en morales e intelectuales, subraya el nivel social de la ética y vincula ética y política. Sitúa lo colectivo como primer valor civil, fundamenta sólidamente la cohesión social, pone límites a la propiedad privada y se muestra crítico con el despotismo de los gobernantes.

Desde una hermenéutica creativa, más allá del simple comentario discipular, Martínez Lorca afirma que Averroes activó un primer Renacimiento, iluminó la Europa medieval e influyó en la construcción de la Europa moderna. Con él se completa el brillante ciclo árabe de los filósofos arabizantes. Este libro contribuye a recuperar su pensamiento vivo como fermento de renovación intelectual y social hoy en efeméride tan señalada como es el 900º aniversario de su nacimiento tras siglos de irrelevancia y persecución por mor de un catolicismo dogmático, antimusulmán y antiárabe.

Andrés Martínez Lorca
Utopía, 2026
176 páginas. 14,25 euros

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