Enrique Serna: “De niño tenía pesadillas en las que me llevaban a la piedra de los sacrificios”

Entre las obsesiones de Enrique Serna (Ciudad de México, 67 años) siempre ha estado el imperio azteca. Su fascinación por los símbolos y los rituales de los mexicas han llevado al escritor a trabajar durante cinco años en su nueva novela histórica, El dios hambriento (Alfaguara, 2026), un relato sobre la génesis del imperio más dominante de la época prehispánica. Serna habla con EL PAÍS desde una terraza con vistas al Templo Mayor, la sede del poder en Tenochtitlán, sobre la obra que se sitúa en los años de la consolidación de la Triple Alianza y, principalmente, en la antagónica relación entre Nezahualcóyotl, el gobernante de Texcoco, y su primo Tlacaélel, el consejero de tlatoanis [emperadores] mexicas. Serna suma este relato a su veta de ficción histórica en el que destacan obras como El vendedor de silencio —la historia de Carlos Denegri, un reportero sin escrúpulos a mediados del Siglo XX— y El seductor de la patria, un relato biográfico sobre el dictador Antonio López de Santa Anna. El autor sugiere que tras la publicación de El dios hambriento dejará reposar la novela histórica por un tiempo para “ya no leer por deber, sino por placer”.

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 El escritor mexicano vuelve a la novela histórica con ‘El dios hambriento’, un relato sobre la génesis del imperio mexica  

Entre las obsesiones de Enrique Serna (Ciudad de México, 67 años) siempre ha estado el imperio azteca. Su fascinación por los símbolos y los rituales de los mexicas han llevado al escritor a trabajar durante cinco años en su nueva novela histórica, El dios hambriento (Alfaguara, 2026), un relato sobre la génesis del imperio más dominante de la época prehispánica. Serna habla con EL PAÍS desde una terraza con vistas al Templo Mayor, la sede del poder en Tenochtitlán, sobre la obra que se sitúa en los años de la consolidación de la Triple Alianza y, principalmente, en la antagónica relación entre Nezahualcóyotl, el gobernante de Texcoco, y su primo Tlacaélel, el consejero de tlatoanis [emperadores] mexicas. Serna suma este relato a su veta de ficción histórica en el que destacan obras como El vendedor de silencio —la historia de Carlos Denegri, un reportero sin escrúpulos a mediados del Siglo XX— y El seductor de la patria, un relato biográfico sobre el dictador Antonio López de Santa Anna. El autor sugiere que tras la publicación de El dios hambriento dejará reposar la novela histórica por un tiempo para “ya no leer por deber, sino por placer”.

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