Personajes con elementos que no se corresponden con la perspectiva, la misma imagen repetida una y otra vez con pequeños cambios y fallos de iluminación y sombras. Todos esos defectos en los que suele caer la generación de ilustraciones mediante inteligencia artificial (IA) se dan en el último cartel que promociona el Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro-Clásicos en Alcalá. El autor de la obra, Javier Tejera, ha reconocido que para él la IA es una herramienta que le ayuda a “acelerar los procesos de ilustración”. La Comunidad de Madrid, organizadora junto al Ayuntamiento de Alcalá de Henares del evento teatral, se escuda en “la libertad de todo artista para poder desarrollar su trabajo” para validar el cartel.
Personajes con elementos que no se corresponden con la perspectiva, la misma imagen repetida una y otra vez con pequeños cambios y fallos de iluminación y sombras. Todos esos defectos en los que suele caer la generación de ilustraciones mediante inteligencia artificial (IA) se dan en el último cartel que promociona el Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro-Clásicos en Alcalá. El autor de la obra, Javier Tejera, ha reconocido que para él la IA es una herramienta que le ayuda a “acelerar los procesos de ilustración”. La Comunidad de Madrid, organizadora junto al Ayuntamiento de Alcalá de Henares del evento teatral, se escuda en “la libertad de todo artista para poder desarrollar su trabajo” para validar el cartel. Seguir leyendo
Personajes con elementos que no se corresponden con la perspectiva, la misma imagen repetida una y otra vez con pequeños cambios y fallos de iluminación y sombras. Todos esos defectos en los que suele caer la generación de ilustraciones mediante inteligencia artificial (IA) se dan en el último cartel que promociona el Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro-Clásicos en Alcalá. El autor de la obra, Javier Tejera, ha reconocido que para él la IA es una herramienta que le ayuda a “acelerar los procesos de ilustración”. La Comunidad de Madrid, organizadora junto al Ayuntamiento de Alcalá de Henares del evento teatral, se escuda en “la libertad de todo artista para poder desarrollar su trabajo” para validar el cartel.
Este ilustrador, procedente del mundo del videojuego y con una experiencia profesional de 25 años, asegura que utiliza Gemini y Grok. “Son herramientas que también tienes que saber dominar”, se justifica en declaraciones a EL PAÍS. La agencia Bruto, que ha contratado a Tejera para este trabajo, no ha realizado declaraciones al respecto, aunque en un primer momento aseguró que la IA no se había utilizado en este trabajo y, más tarde, que únicamente se tuvo en cuenta para “los acabados y la iluminación”.
Tejera ha reconocido que ha creado cada personaje de forma individual y, después, ha montado el cartel. “Ayudo a la IA con un dibujo previo donde establezco los parámetros, las dimensiones y el tipo de dibujo. Me he inspirado en los colores de Toulouse-Lautrec”, enfatiza. En definitiva, el trabajo de Tejera se ha basado en corregir las imprecisiones generadas por la IA ante sus requerimientos, tal y como asevera Kike de la Rubia, presidente de la Asociación de Profesionales de la Ilustración de Madrid (APIM).
El cartel que promociona el festival que tendrá lugar en la localidad complutense del 12 de junio al 5 de julio consta de varios planos. En el primero, aparecen figuras como Don Mendo, personajes típicos del teatro hispanoamericano, Segismundo, Don Juan Tenorio y el Lazarillo de Tormes. En el segundo, subidos al kiosco de la música de la Plaza de Cervantes de Alcalá, aparecen autores como Lope de Rueda, Sor Juana Inés de la Cruz, Tirso de Molina, Santa Teresa de Jesús y Lope de Vega. Detrás, en el tercer plano, una especie de público moderno. Sobre todos ellos, un decorado con las fachadas de la Universidad cisneriana, el Ayuntamiento, la Magistral y el Palacio Arzobispal coronan la escena.
A los especialistas consultados apenas les faltan unos segundos para aseverar que el trabajo no es original. Son varios los ejemplos que exponen para argumentar su postura. Por ejemplo, el hombre pájaro ecuatoriano de la primera fila. Aun estando por delante del personaje de blanco a la derecha, su brazo pasa por detrás de él. “Esto un ilustrador humano no lo haría, sobre todo si pinta de forma realista y espacial, como lo es el estilo de este cartel”, aclara De la Rubia.
Desde la APIM han detallado que les consta que “este cartel tuvo una versión anterior en la que esto ocurría en muchas otras figuras de la escena, ya que sus brazos y piernas desaparecían detrás de personajes y objetos en segundo plano”. Por otra parte, en el medio de la escena aparecen Góngora y Calderón de la Barca, casi levitando y apoyados en una ínfima barandilla. “Les presenta haciendo equilibrios imposibles, cosa que cualquiera que se dedique profesionalmente a ilustrar evitaría hacer”. Ante este extremo, Tejera se defiende y comenta que “es verdad que es raro”, pero no encontró una mejor forma de representarlos.
Un cartel de pegatinas
El mayor motivo que tienen los expertos para pensar que este cartel es producto de la IA es el público que aparece en un tercer término. La Asociación admite que “es el mismo personaje en la misma postura, cambiándole algunas características como género, pelo y camiseta”. El presidente de la organización añade que, “aunque es el fondo y no es determinante para la imagen, cualquiera que nos dediquemos a la ilustración no dibujaríamos clones con tan alto nivel de detalle”.
Tejera relata que para esbozar las caras de estas personas le ha bastado con “hacer un círculo donde quería que apareciera una cabeza”. Sus correcciones se han basado en eliminar los dedos sobrantes de las manos o hacer que las banderillas se movieran en la misma dirección del viento. “Para los personajes de primer y segundo plano, sí que hice una cabeza concreta dibujada a línea para que la IA interpretara los rasgos que yo quería”, agrega.
Del mismo modo, las iluminaciones y las sombras tampoco concuerdan en la mayoría de objetos y personas. “Debería haber multitud de sombras secundarias y sombras que oscurecen personajes y otros elementos. Es por eso por lo que la imagen parece plana, como si todo fueran pegatinas”, señalan desde la APIM.

El ilustrador y diseñador gráfico Luis Demano abunda en que los rostros de los personajes son del “estilo característico de la IA”. “Lo mejor es ir a los detalles, ampliar la imagen. Ahí vemos que algunos elementos están desdibujados y las proporciones no se corresponden. Este no es un trabajo de calidad”, sostiene. También habla de la gama cromática, que define como “demencial” al ser resultado de “un batiburrillo de imágenes en las que no se acentúan los elementos visuales ni se genera ningún ritmo”.
Este análisis por parte de diversos profesionales del sector viene a corroborar el informe elaborado por Winston.ai, una web que examina imágenes y su nivel de IA. En este caso, señala “una probabilidad de IA del 98,6%”, y apunta que “la evidencia principal incluye distorsiones anatómicas significativas en los rostros y manos de las figuras del fondo”.
La IA y el plagio que esconde
Ambos ilustradores consultados se muestran a favor de una regulación ética del uso de la IA generativa. “Lo único que se podría pedir a la Administración pública es que con el dinero de todos no promocione trabajos que no respetan la ética profesional. Generar imágenes con la IA es un plagio, porque las produce tras el robo de millones de obras de arte con derechos de autor a sus creadores”, demanda Demano, afiliado a CGT. Y añade: “El arte no va de ir más rápido o más lento. Nos tenemos que preguntar por qué tenemos que ir más rápido. Así, cada vez nuestro trabajo valdrá menos”.
El presidente de la APIM agrega que “como ilustradores e ilustradoras tenemos derecho legal a que nuestra obra no sea transformada sin nuestro consentimiento, sobre todo si la obra se utiliza para que otros se lucren o se ahorren dinero con ella”. La Asociación apunta que las instituciones públicas “no pueden ser negligentes y no identificar el problema, o bien conocerlo y restarle importancia, ya que en el proceso de darle valor a, por ejemplo, el teatro en este caso, caen en la contradicción de quitárselo a otro oficio artístico como es la ilustración”.
La Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid esgrime que “no cree en las censuras y, por el contrario, sí en la libertad de todo artista para poder desarrollar su trabajo”. Además, corroboran que Tejera “ha llevado a cabo un proceso de ilustración digital en el que se han empleado las herramientas propias para la creación y edición de imagen, entre ellas la IA, el dibujo a mano en tableta gráfica o Photoshop”.











