Hay muy pocas certezas sobre quién ganará el Premio Nobel de Literatura de 2026, que se falla este jueves por la mañana, pero en el primer puesto de todas las listas de predicciones –a pocas horas para la ceremonia de entrega– aparece la escritora Can Xue (China, 73 años). Con sus relatos cortos de ficción “experimental”, según describe la crítica, la autora tiene de media cerca de un 16% de probabilidades de ganar el galardón. Teniendo en cuenta que es la favorita, es un porcentaje muy bajo: ni siquiera alcanza una de cada cinco opciones de obtener el premio. No obstante, se sitúa a seis puntos por delante del siguiente favorito, Gerald Murnane. Les siguen muy de cerca Anne Carson, Amitav Ghosh y otros cinco aspirantes con probabilidades similares.
La escritora china Can Xue lidera las apuestas, aunque hay mucha incertidumbre. De ganar, confirmaría el cambio de rumbo de los premios hacia más mujeres y escritores no europeos
Hay muy pocas certezas sobre quién ganará el Premio Nobel de Literatura de 2026, que se falla este jueves por la mañana, pero en el primer puesto de todas las listas de predicciones –a pocas horas para la ceremonia de entrega– aparece la escritora Can Xue (China, 73 años). Con sus relatos cortos de ficción “experimental”, según describe la crítica, la autora tiene de media cerca de un 16% de probabilidades de ganar el galardón. Teniendo en cuenta que es la favorita, es un porcentaje muy bajo: ni siquiera alcanza una de cada cinco opciones de obtener el premio. No obstante, se sitúa a seis puntos por delante del siguiente favorito, Gerald Murnane. Les siguen muy de cerca Anne Carson, Amitav Ghosh y otros cinco aspirantes con probabilidades similares.

El jurado de los Nobel de Literatura es caprichoso e impredecible, algo que se transmite en las predicciones. Las apuestas le dan a Can Xue un 15,7% de probabilidades de ganar. Dicho de otro modo: aun siendo la que tiene más opciones, las plataformas dan más de un 80% de probabilidades de que no gane.
Tampoco hay un consenso claro entre casas y mercados de apuestas, cuyos porcentajes son muy volátiles por el poco dinero que hay en juego. Mientras que la casa británica Ladbrokes le da a la autora china un 9% de probabilidad de llevarse el galardón, la sueca Bethard lo sube a un 20%, similar al 18% que le da el mercado de predicción Kalshi. Aunque sean más o menos favorables, todas las apuestas coinciden en que Xue es la que tiene más probabilidades de ganar.

El Nobel es más difícil de predecir que unas elecciones presidenciales o un Mundial de fútbol. Es incluso más difícil que predecir quién ganará Eurovisión. El jurado de los Nobel es conocido por sus decisiones impredecibles, una absoluta confidencialidad de las valoraciones, y el cambio aleatorio de los criterios, especialmente con las categorías de Paz y Literatura.
Las apuestas ayudan a conocer posibles ganadores, pero se equivocan a menudo. El año pasado el premio fue para el autor húngaro László Krasznahorkai, algo que pilló desprevenidas a las casas de predicciones: a tan solo 48 horas del fallo del premio, el ganador según el mercado americano Polymarket era el rumano Mircea Cărtărescu.

Algo parecido ocurrió en 2017. El escritor keniano Ngũgĩ wa Thiong’o era el favorito, con una de cada cinco opciones de ganar en la casa Ladbrokes. Finalmente, se hizo con el galardón el japonés Kazuo Ishiguro, que estaba muy lejos de los favoritos en las apuestas. Lo mismo ocurrió con la surcoreana Han Kang en 2024.
Premios más diversos
Durante más de un siglo de historia de los Premios Nobel de Literatura, el ganador fue casi siempre hombre, europeo y mayor de 60 años. Pero el patrón lleva unos años cambiando, y que también rompería Can Xue en caso de ser galardonada.
Desde la primera edición en 1901, el Premio de Literatura se ha entregado a 18 mujeres frente a 104 hombres (en cuatro ocasiones se ha compartido premio). La primera vez con una mujer galardonada fue 10 años después de la primera ceremonia, premiando a la escritora sueca Selma Lagerlöf. Hasta 1990, todos los laureados fueron hombres, salvo seis excepciones. A partir de los noventa, la brecha de género se ha reducido. Desde 2017, el premio ha recaído de forma alterna en un hombre y una mujer. La última mujer en recibirlo fue Han Kang en 2024.

Por países, Francia es el más laureado, con 12 ganadores –aunque solo una mujer entre ellos, Annie Ernaux en 2022–, seguido de Estados Unidos (10), Alemania (7), Polonia (7) y Reino Unido (7). En total, la Academia ha otorgado el premio a 12 autores originarios de un país nórdico (Islandia, Suecia, Noruega o Finlandia). El jurado sueco también le ha dado el premio a cinco españoles, ninguno desde hace 36 años y ninguna mujer.

El patrón de los orígenes también se ha desdibujado con el tiempo. En el siglo XX, el 80% de todos los premiados fueron personas nacidas en Europa, Canadá o Estados Unidos, mientras que África, Asia y el resto de América se repartieron el otro 20%. Nadie nacido en Oceanía ha ganado un Nobel de Literatura.
Hoy los europeos y los estadounidenses siguen siendo los dominantes del galardón, pero su peso ha bajado del 80% al 62% desde los años 2000. Asia es el origen que más crece: en lo que va de siglo XXI ya tiene más premiados (6) que en todo el siglo XX, a lo que habría que sumar a Can Xue en caso de que sea laureada este 2026.

Otro factor cada vez más común en los ganadores es su longevidad. La edad media de los laureados en los años treinta (la década más joven) era de 56 años, mientras que actualmente es de 70 años, una diferencia de 14 años. La persona de más edad que ganó el Nobel fue Doris Lessing, en 2007, cuando tenía 88 años.

En el siglo XX las mujeres se premiaban unos cinco años más jóvenes que los hombres. En el XXI, esa diferencia ha desaparecido, y ellas son incluso algo mayores. La tendencia con el tiempo es la previsible: los galardones se van a gente cada vez mayor. Por ejemplo, los octogenarios solían ser el 5% de los premiados, pero en los últimos son prácticamente el triple, un 14%.
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